Su autor: simple. Jamás escribe. Sólo lo hace cuando la inspiración, unido con los sentimientos y la emoción del momento en el que vive, la orillan a publicar sus más grandes secretos, pensamientos y anécdotas de su vida diaria.
No. No es una terapia. Pero sabe bien que los diarios escritos no son tan secretos hoy en día, y sería bueno ir reciclando papel. Muy ecologista.
Si. Espero que alguien los lea. Para eso se publican. Me gusta leer los comentarios de los lectores. Me gusta saber que piensan y en qué los hace pensar cuando lo leen. Normalmente a más de uno le ha sucedido lo que en estos textos se escribe.
Su autor no sabe si en verdad sería su verdadera vocación ser parte del mundo de las letras. No tiene el temple. Más tiene emociones e imaginación, que podría llevar al lector a un gran mundo dentro de sí, hecho por palabras principalmente.